miércoles, 14 de noviembre de 2012

Cómo mejorar nuestra inteligencia social

En el contexto actual, saber interrelacionarse con los demás es una necesidad: tanto en el trabajo, en la escuela, en la familia o con los amigos.

En las empresas, en sus charlas de empoderamiento, se habla mucho de esto; ellos, lo denominan rapport, en otros términos, es la sintonía o la relación de confianza que debe haber entre trabajadores y clientes, también entre el personal de la empresa para obtener cooperación.

En seguida, les trascribiré un decálogo elaborado con mis alumnos de educación básica, sobre la base de la lectura del libro: "Cómo ganar amigos e influir sobre las personas de Dale Carnegie, un gurú y referente de las relaciones interpersonales. Lo que está entre paréntesis es de mi cosecha.

1.- Llamar a las personas por su nombre y elogiar siempre sus acciones positivas. (Se han dado cuenta que más comentamos o conocemos los aspectos negativos que los positivos, los noticieros no se salvan de esta apreciación).

2.- No prejuzgar y no censurar a los demás. (Recuerda que Dios, siendo Dios esperará el Juicio Final para juzgarnos por nuestras acciones).

3.- Aprende a escuchar y demuestra respeto por las ideas de los demás. (No por algo tenemos dos orejas y una sola boca).

4.- Muestra simpatía por las ideas del prójimo y haga que se sienta importante. (Hay que apelar a su orgullo a su ego, es un defecto de todos los seres humanos).

5.- De acuerdo a la situación, debemos comunicarnos mediante una sonrisa y utilizando las palabras mágica: por favor, gracias, saludar, disculpe, permiso. (Debemos sacar del baúl de los recuerdos estas palabras mágicas que nos enseñaron desde el nivel inicial).

6.- Hay que ver las cosas desde el punto de vista ajeno. (Eso es empatía y como dijo mi compañera de maestría: es ponerse en los zapatos de los demás).

7.- Comunicarnos de manera asertiva y con un buen trato a los demás. (Decir sí cuando quieras decir sí y no cuando quieras decir no).

8.- Si nos equivocamos debemos admitirlo rápidamente. (Si dejas las cosas mucho tiempo sin corregir o enmendarlas, cuesta más repararlas posteriormente).

9.- Hay que aprender de nuestros errores. (Los errores o fracasos debemos tomarlos como una lección de vida, para no tropezar dos veces con la misma piedra).

10.- Discutir no da beneficios, busque puntos en común. (Aquí el diálogo es fundamental para solucionar los conflictos. Aplicar el modelo “ganar” “ganar”).

El que tenga oídos no que “oiga”, sino que “escuche” lo que se ha vertido en estas líneas. En ese sentido, hay que acortar la brecha entre la teoría y la práctica: hay que aplicarlo y no solo leerlo. Qué te parece si lo experimentamos en este día, a ver cómo nos va.



La importancia del modelamiento en el aprendizaje

Durante la Segunda Guerra Mundial hubo urgencia para la preparación de hombres de combate. Por tanto, se contrataron especialistas en Ciencias de la Educación, psicólogos, expertos docentes y se elaboró un plan de adiestramiento que se llamó finalmente: “Entrenamiento Job”. Se trata de un procedimiento que se basa en cuatro pasos sucesivos y escalonados en forma progresiva: decir, mostrar, participar e insistir.

a. Decir, con este entrenamiento se aprende el 2 %.

Poco valor práctico tiene la palabra abstracta. Es necesario afirmarla en imágenes. El que emplea símbolos confusos, frases eruditas y lugares comunes no es atendido y sus palabras no son retenidas. El medio más seguro de despertar y mantener la atención consiste en expresarse de modo específico, concreto y utilizando al máximo la terminología visual.

b. Mostrar, donde se aprende hasta un 10 %.

Es inútil que se pretenda enseñar “Expresión oral” solo con palabras. Si puedo mostrarla o modelarla, todo se aclara con rapidez. “Es mejor un vistazo que cien palabras”. Si el profesor deja como actividad elaborar un poema, el profesor tiene que mostrar cómo elaboró su poema.


c. Participar, se aprende hasta el 65 %.

Muy valioso será que aquel o aquellos a quienes queremos enseñar, participen en el desarrollo de un saber procedimental. Maestro y alumno juntos desarrollando capacidades.


d. Insistir, donde se aprende hasta un 90 %.

Repetir o repasar. Insistir sobre la capacidad para perfeccionarla. Resumir lo que se ha visto y oído, tanto en palabras como en las acciones.

Desde mi práctica pedagógica, tanto en el nivel de básica como superior he aplicado estos procedimientos y que se han llegado a constituirse en principios rectores en mis sesiones de aprendizaje, especialmente, cuando tengo que fortalecer un saber procedimental. Estos pasos concatenados guardan relación con el pensamiento chino que dice: “Lo que lo escucho, lo olvido; lo que veo lo recuerdo; lo que lo hago lo aprendo”.

En tal sentido, debemos “decir “poco en las aulas, pues las palabras muchas veces se las lleva el viento y se debe apostar más por “mostrar”, “participar” e “insistir”. No olvidemos que nuestros alumnos son los artífices de sus aprendizajes y el maestro, únicamente, debe ser un buen mediador o modelador.

Técnicas para iniciar un discurso oral

“Un buen principio hace un buen final”…refrán inglés del siglo XIV.


Estas 5 recomendaciones te ayudarán a iniciar un buen discurso en el trabajo, mejorar tus exposiciones en la universidad o en la escuela.

1.- Llama la atención y despierta el interés

Al inicio el expositor debe de conseguir atraer la atención, conseguir que se haga silencio y establecer una buena relación con su público.

2.- Establece tiempos

Si es extensa la exposición indique el tiempo que piensa invertir en la charla y cuánto se reservará para el coloquio. Algunos expositores solicitan a los participantes que pueden formular preguntas sin esperar el final, no es recomendable.

3.- Conviene evitar las siguientes expresiones

La razón, merman la credibilidad del orador ante el público:



 Preguntarse por qué lo han elegido a él para hablar de aquel tema, cuando hay otros más expertos.

 “No se preocupen que voy a ser breve” muy mala entrada. Sea breve pero sin anunciar que va a serlo.

 Excusarse por el material, la organización u otro factor: “Bueno les pido disculpas porque no he tenido tiempo de preparar esta charla”. Esto predispone al público contra usted.

 “Ustedes sabrán comprender… estoy muy nervioso…” si está nervioso no lo diga, se pondrá más al decirlo y contagiará a la audiencia esa sensación de inseguridad.



4.- Utiliza la técnica del sandwich, pero al revés

En un discurso se debe observar la técnica del sandwich, pero al revés. El sandwich se compone de pan, jamón y pan. Pues bien, el discurso debe estructurarse empezando con jamón, luego el pan y terminar de nuevo con jamón. En otras palabras, decir lo más importante o que llame más la atención del público.

5.- Pon énfasis al principio y al final

Lo que más recuerda el auditorio de un discurso es el principio y el final. Esto responde a dos leyes: primacía y la recencia (recordamos mejor lo más reciente). Por tanto, requieren un mayor cuidado en su preparación.

Algunos autores recomiendan que la idea principal debe repetirse al menos en tres ocasiones para conseguir que cale en la audiencia.

Espero que estas 5 recomendaciones contribuyan a mejorar tu expresión oral. Recuerda que las capacidades se desarrollan, por eso, aprovecha cualquier espacio comunicativo para perfeccionar ese orador que todos llevamos dentro. Éxitos.

¿Cómo resolver preguntas de comprensión de textos?

El siguiente texto que leerás, pertenece a una síntesis de la metodología aplicada a mis alumnos de educación básica.

Estos procedimientos son parte de una propuesta que ha sido validada en las aulas con buenos resultados. Se debe aclarar que los siguientes pasos no tienen en cuenta las estrategias previas, durante y después de la lectura, pues pretende ayudar de manera práctica a los postulantes ante la propuesta de preguntas de complemento múltiple.

1.- El postulante debe tener en cuenta los siguientes puntos claves:

a) Poner la máxima atención de lo que estás leyendo.

b) Debes despojarte de tus prejuicios, preferencias y emociones. Por ejemplo, si el texto trata sobre el aborto y es parte de una revista médica, lo lógico es que estén a favor del aborto terapéutico. Debes responder conforme a ello, a pesar que tu creencia religiosa no lo permita, bajo ningún punto de vista.

2.- Realiza una lectura inicial

a) Identifica el tema. Es lo primero que se debe ubicar, ya que, las preguntas giran en torno a la temática general. Es conveniente que te fijes en las palabras claves o en las palabras que más se repiten.

b) Es recomendable que luego de la lectura inicial o rápida se proceda a leer solo el enunciado de las preguntas. Algunos autores proponen, incluso, leer las preguntas antes de la lectura inicial del texto.

3.- Realiza una lectura analítica

a) La lectura es más minuciosa y detenida.

b) La mayoría de autores recomiendan dividir o segmentar el contenido del texto. Nosotros recomendaremos realizar el análisis por oraciones y si estas tienen poca extensión por unidades informativas o párrafos.

c) Identificamos la función textual de los segmentos y establecemos las interconexiones que se producen al interior del texto: nos ayudaremos de los conectores, operadores textuales, entre otros.

d) Detecta el esquema de ordenación y jerarquización de las ideas (la lógica del texto).

e) En la lectura analítica debes utilizar notas al margen, numeraciones, subrayados u otra marca donde se resalte lo más importante.

4.- En seguida, se procede a la integración o síntesis que consiste en la reunión de todos elementos para formar una nueva entidad. El lector debe parafrasear el texto, es decir, hacerlo más claro e inteligible.

5.- Finalmente, evalúa las preguntas.

a) El lector debe identificar cuál es la intención del evaluador y los tipos de cada pregunta.

b) Aplicar el criterio de polaridad, es decir, admitir lo verdadero, correcto o lógico y desechar aquella alternativa que no guarda relación con la pregunta.

c) En caso de que exista más de una alternativa posible, hay que analizar si es adecuada o no. Si pese a ello, persiste la disyuntiva debes optar por aquella alternativa que tenga mayor trascendencia o significación y que, evidentemente, guarde relación con la idea general o tema.

d) En la alternativa que elijas no debe haber contradicción, exageración, razonamiento improcedente, información extratextual, reducción exagerada o ambigüedad.

6.- Responder. Algunos autores recomiendan resolver las preguntas en orden de dificultad creciente.

No te olvides debes verificar constantemente las alternativas posibles con la información del texto. A medida que vayas mejorando tu eficacia en la resolución de este tipo de preguntas, podrás ir dejando alguno de los pasos propuestos.

El orador es un actor

“El primer principio para llegar a ser un buen orador:
Debes actuar en la audiencia”



El quien se expresa oralmente, ya sea como expositor, orador, conferenciante o locutor debe tener presente que él es un actor frente a su público. Por eso, ten presente los siguientes apuntes:

Hablar con un propósito; es decir, ser consciente de la razón de tu comunicación. Más aún, tener en cuenta el espacio y el momento es vital para resolver el problema de cómo expresarse.

Referente al público, es como si estuviera contigo en el escenario, tú no estás creando algo para él sino con él. Es tu compañero de escena.

El objetivo de tu discurso no debe ser por eminencia informar. Si fuera así, bastaría con entregar un informe escrito y marcharnos a casa. El objetivo es influir en los demás. Generar cambios y emoción.

Acciones para interpretar ante tu audiencia: sorprende, ilumina, enfurécete, inspira, divierte… acércate al público.

En buen romance, tendrás mayores probabilidades de influir en los demás si te expresas de manera planificada, con emoción y teniendo siempre en cuenta el perfil de tus oyentes.

“En el transcurso de la orientación de mis clases, mis alumnos me hicieron notar que lo más importante que había provocado en ellos fue concebir a la oratoria como un diálogo o conversación con otra persona: De “tú” a “tú” y no de “yo” a “ustedes”. Esta misma idea me ha servido para mejorar la conducción en mis sesiones de aprendizaje, programas radiales e infundir autoconfianza en mis alumnos de básica y pregrado. Solo hay que darnos un punto de apoyo y reverberaremos cualquier espacio donde nos encontremos”.

LAS CINCO MENTES DEL FUTURO

Howard Gardner es un autor quien se hizo muy conocido en el mundo por proponer las inteligencias múltiples, esta vez nos da a conocer las cinco mentes que todo educando y educador debe poseer para poder enfrentar y navegar en el presente milenio.

¿CUÁLES SON ESAS 5 MENTES?

Mentalidad disciplinada

Aprender de memoria no es pensar de manera disciplinada. Para lograr esto, los educadores deben fomentar que el niño o el adolescente entiendan lo que se le está enseñando y hacerlos practicar.


Mentalidad sintetizadora

La mentalidad sintetizadora es necesaria, pues vivimos inundados de información. Gardner señala que si se busca la palabra "evolución" en Internet, se podría pasar toda la vida leyendo fuentes secundarias, por lo que se necesita de un criterio para decidir a qué poner atención y qué ignorar.

Mentalidad creativa

Las personas creativas son aquellas a quienes se les ocurren cosas nuevas, las cuales con el tiempo son aceptadas. Este autor dice que si una idea o un producto son fácilmente aceptados, entonces no son creativos.


Mentalidad respetuosa

Esta es una de las mentalidades más fáciles de explicar, pero ello no significa que sea fácil de lograr.

Dice que en esta mentalidad, la misión más grande recae en los educadores, puesto que si se pretende enseñar a personas a que respeten a su prójimo, se deben proveer modelos.


Mentalidad ética

"Una mentalidad ética no dice: ¿cómo debe comportarse con otras personas? Lo que sí dice es: “Yo soy un trabajador, en mi caso un profesor, entonces ¿cómo debiera comportarme?".

De esta manera, la mentalidad ética se refleja en distintos roles que llevamos a cabo y cómo los resolvemos.



Actitudes y aptitudes para una efectiva comunicación oral

Saber expresarse oralmente es una necesidad, pues más nos comunicamos de manera oral que escrita. En el ámbito informal, la utilizamos desde que nos levantamos, mediante el saludo de buenos días hasta que nos acostamos. En el ambiente formal, se debe tener mucho cuidado, ya que a través de la manera cómo hablemos se nos juzgará.

En seguida, algunos consejos para tener en cuenta cuando nos expresemos ante nuestros interlocutores:

Un discurso sin conocimiento del tema solo será charlatanería. Por eso, no olvides de conocer o profundizar más sobre el tema.

Es bueno, antes de empezar tu discurso, mirar al público durante unos segundos y esbozar una sonrisa natural. Te recomendamos, mirar a la audiencia mientras estés hablando y pasear la mirada por todo el auditorio.

Sé un buen observador, detecta los signos de aburrimiento de tu público: cruzar las manos, bostezar, mirar al reloj… cuando detectes estas señales es cuando debes motivar a tus oyentes.

Si pierdes el hilo de la exposición no improvises una salida genial. Mantén la compostura y consulta tus notas. Responde claramente y asegúrate de que el interlocutor ha quedado satisfecho. Si no conoces la respuesta promete encontrarla. Sé sincero, uno no lo sabe todo.

Haz participar a tus oyentes, realízale preguntas directas y abiertas. Llámalos por su nombre. Si te preguntan, no cortes la información bruscamente, sé un buen oyente.

En suma, la imagen del expositor debe resultar simpática y empática. Ten cuidado con la muletillas y los términos trillados. Si te equivocas no es necesario que te disculpes o digas “perdón”. Repite, tranquilamente, la última frase ahora sí con la palabra bien pronunciada y listo.

Recuerda que el mejor lenguaje es el directo, afirmativo y coloquial. Sé cortes en todo momento y agradece por la asistencia y la atención prestada.